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Etiquetaje de maletas en los aeropuertos, por el camino de la radio frecuencia

Uno pensaría que van por el mismo camino. Pero la realidad indica que no es así. Cuando se viaja en avión, la ruta que hacen los pasajeros no siempre será la misma que hacen sus maletas.

Para que ambos vuelvan a juntarse al final del recorrido es necesario que funcione a la perfección el sistema de gestión de maletas, que lo que hace es asegurarse que el equipaje llegue al mismo destino que su dueño y a la misma hora.

Y aunque no siempre se logra esto a la perfección, los centenares de millones de pasajeros que pasan cada año por los aeropuertos de todo el planeta demuestran que los sistemas funcionan. Aunque sean perfectibles y no estén exentos de errores.

La clave está en el etiquetado de maletas
La base del funcionamiento de esta gestión de equipaje se apoya de modo estratégico en el marcaje de las maletas a través de máquinas etiquetadoras.

maquinas etiquetadoras
En la actualidad la mayoría de los aeropuertos siguen conservando el sistema de código de barras, que permite la rápida interpretación y lectura de los datos de la maleta, y su asignación al destino del pasajero.

Pese a que significó un gran avance frente a los viejos sistemas de lectura humana, las etiquetas con código de barras también presentan sus inconvenientes, en lo que hace a los frecuentes problemas de lectura.

Es que no siempre la etiqueta logra ser leída de modo adecuado por el dispositivo, ya sea porque fue dañada durante la manipulación, porque se dobló a la mitad del código de barras o bien porque está tapada por alguna parte del propio equipaje.
Por tal razón cada vez son más los aeropuertos que están incorporando el sistema de radio frecuencia RFID, el cual permite la detección y lectura de datos sin establecer contacto directo.

Las máquinas etiquetadoras colocan estos pequeños dispositivos de radio frecuencia, cuyo abaratamiento ha permitido la implementación masiva de esta tecnología. Luego esa maleta podrá ser leída e interpretada sin ninguno de los inconvenientes antes citados, lo cual reduce enormemente la posibilidad de extravíos y demoras.

Esta alternativa permite también a los pasajeros y a las empresas una trazabilidad con precisión absoluta sobre las maletas, sobre todo para casos de demoras en vuelos o conexiones perdidas. Desde cualquier lugar del mundo se podrá averiguar qué fue de la suerte de ese equipaje.

Aeropuertos como el de Londres o el de Hong Kong, con más de 66 millones de pasajeros anuales ya han migrado sus sistemas al de estas máquinas etiquetadoras, invirtiendo en cada caso cifras por encima de los 30 millones de dólares. Muchos otros lo están haciendo en estos momentos.

El auto marcaje, otra de las claves
En forma similar al auto check-in, también se han implementado en los últimos años estaciones de autoservicio para el etiquetado de maletas, algo que permite al pasajero gestionar el marcado de sus propias maletas, con la verificación detallada y comprobada por él mismo. Una vez impresas las etiquetas de su equipaje, sólo es necesario entregar las maletas en los mostradores bag-drop, de recogida de equipaje.

En definitiva, no es sólo la tecnología la que va mejorando sino también los sistemas de gestión y organización, ya que la masividad de los vuelos aéreos cada vez lo exige con mayor premura.

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