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Proyectores y pantallas en los aviones

La diversión y el entretenimiento a bordo con el tiempo han pasado a convertirse en un estándar en las aerolíneas de todo el mundo. Hay que encontrar la forma de hacer amenas las largas horas de vuelo, y sin dudas la diversión que la mayor parte del mundo abraza sin condicionamiento alguno es el llamado séptimo arte.

Desde la exhibición de Howdy Chicago, en 1921, en un hidroavión de Aeromarine Airways (la cual es considerada la primera proyección en una aeronave), el entretenimiento a bordo ha evolucionado y promete seguir haciéndolo a medida que lo hace la tecnología.

En la actualidad la proyección de películas en pantalla gigante a la manera de cine parece algo eclipsada por la incorporación de pantallas individuales con varias alternativas on-demand, mediante las cuales los pasajeros pueden hacer valer sus gustos personales y hasta reproducir sus propios archivos sin molestar ni si quiera a quien tienen sentado a su lado.

proyectores

La pantalla grande no ha muerto

No obstante, la pantalla grande sigue siendo atractiva para muchos, y por esa razón no sólo las aerolíneas las conservan, sino que aún están pensando en cómo mejorar o hacer más placentera esa experiencia.

Una iniciativa de este tipo fue llevada a cabo por la aerolínea Virgin Atlantic, que decidió poner avisos emocionales antes de algunos films, como advertencia a los pasajeros sensibles. La idea se basó a partir de una encuesta que indicaba que el 55% de los pasajeros se sentía más sensibilizado durante un viaje en avión, y también que el 41% de los hombres esconde sus lágrimas al ver una película en el aire. El sondeo destacó también el film más emotivo según la consideración de los viajeros: Toy Story 3.

Mientras tanto, otras empresas quieren redoblar la apuesta en su opción por los proyectores de cine durante el vuelo. Y planean hacerlo a partir del desarrollo que viene llevando a cabo la firma MasterImage.

Se trata de una empresa de alta tecnología y proveedora del equipamiento de salas de cine en más de 70 países, y que en la actualidad viene trabajando con el objetivo de instalar cine 3D también en los aviones.

Pero mirando aún más allá, sus directivos están convencidos de que en menos de un año ya podrán estar utilizando sus aplicaciones Parallax Barrier que no requieren de anteojos para sentir la simulación de profundidad. Es decir, tecnología, confort y sensaciones a pleno durante el vuelo.

Lo que no se muestra

Más allá de todos estos proyectos que seguramente pronto estarán a bordo amenizando los viajes transoceánicos y también los de cabotaje, al mismo tiempo las compañías parecen decididas a no ceder en ciertos campos.

Uno de ellos tienen que ver con las escenas de sexo explítico: en pantalla grande no se muestran y van recortados.

Y el segundo tijeretazo que no pierde vigencia es aquél que tiene por “víctimas” a las películas en las que se involucran cuestiones relacionadas con los accidentes aéreos o el terrorismo internacional. Tampoco es cuestión de generar pánico durante el vuelo.

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